20 de febrero de 2012

Un mundo más humano



Un mundo más humano, más cargado de tiempo, de tiempo para verse y estar juntos, para trabajar y descansar, estar y ser al mismo tiempo, querer y disfrutar, sufrir y sentirse consolado, querido, abrazado, comprendido, apoyado. Parece que se nos está yendo demasiado lejos la idea de crear un entorno más amable para el ser humano, más cercano a su verdadera esencia... Que no es vivir alejado de lo que nos es común, de la tierra, de la vida que nos rodea, de nosotros mismos, de aquellos a quien queremos y casi no vemos.
¿Por qué nos gusta mirar el mar?, ¿por qué ansiamos las puestas de sol? ¿Qué suerte de experiencia interna nos permite abrazar y abrazarnos al mismo tiempo ante tal espectáculo? Nos sentimos transportados, huídos del agobio de jornadas inacabables, de amigos sin ver, de abrazos sin dar, de sonrisas sin producir. Nos trasladamos a otro mundo, la brisa, el sonido del mar, el sol ocultándose, mientras te susurra al oído: "hasta mañana, nos vemos al amanecer, cuídate". Ahí permanecemos, en silencio, como atontados. Probablemente pensando eso de Quién soy? Qué hago aquí?, De dónde vengo? Hacia dónde voy? Desgraciadamente no solemos tardar demasiado en volver a perdernos en nuestro mundo cotidiano. En la realidad. Con sus cosas, muchas agradables, claro. Pero en no pocas ocasiones vacío de la mirada cariñosa de las cosas sencillas que nos sorprenden y nos estimulan como si fueramos niños. Cada día. Cada día.



Soy de los que cree que estamos a tiempo. Pero necesitamos el actor interior que llevamos dentro, ese que es capaz de cambiar su destino, primero en la mente... Lo demás viene por añadidura.

EL DISCURSO FINAL DE CHAPLIN en el Gran Dictador. Un magnífico ejemplo de idea a la que aferrarse!

video


Texto del discurso

Realmente lo siento, pero no aspiro a ser emperador. Eso no es para mí. No pretendo regentar, ni conquistar nada de nada. Me gustaría ayudar en lo posible a cristianos y judíos, negros y blancos. Todos tenemos el deseo de ayudarnos mutuamente. La gente civilizada es así. Queremos vivir de nuestra dicha mutua...no de nuestra mutua desdicha. No queremos despreciarnos y odiarnos mutuamente.

En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede garantizar la subsistencia de todos. El camino de la vida puede ser libre y magnífico, pero hemos perdido ese camino. La voracidad ha envenenado el alma de los hombres, ha rodeado el mundo con un círculo de odio y nos ha hecho entrar marcando el paso de la oca en la miseria y en la sangre. Hemos mejorado la velocidad pero somos esclavos de ella. La mecanización que trae consigo la abundancia nos ha alejado del deseo. Nuestra ciencia nos ha vuelto cínicos. Nuestra inteligencia duros y brutales. Pensamos en exceso y no sentimos bastante. Tenemos más necesidad de espíritu humanitario que de mecanización.

Necesitamos más la amabilidad y la cortesía que la inteligencia. Sin estas cualidades la vida solo puede ser violenta y todo estará perdido. La aviación y la radio nos han acercado los unos a los otros. La naturaleza misma de estos inventos requería la bondad del hombre y reclamaba una fraternidad universal para la unión de todos.

En este momento mi voz llega a miles de seres esparcidos por el mundo. A aquellos que puedan comprenderle les digo: no desesperéis, la desgracia que ha caído sobre nosotros no es más que el resultado de un apetito feroz, de la amargura de unos hombres que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y los dictadores perecerán, y el poder que han usurpado al pueblo volverá al pueblo. ¡Y mientras existan hombres que sepan morir, la libertad no podrá perecer! Soldados, no os entreguéis a esos brutos...hombres que os desprecian y os tratan como esclavos, hombres que regimientan vuestras vidas, imponen vuestros actos, vuestros pensamientos y vuestros sentimientos; que os amaestran, os hacen ayunar, os tratan como ganado y ¡os utilizan como carne de cañón!.No os pongáis en manos de esos hombres contra natura, de esos hombres-máquina con corazones de máquina. ¡Vosotros no sois máquinas!¡Vosotros no sois ganado!¡Vosotros sois hombres!¡Vosotros lleváis el amor de la humanidad en vuestros corazones! No odiéis. Sólo los que no son amados odian. Los que no son amados y los anormales....Soldados, ¡no combatáis por la esclavitud! Combatid por la libertad. En el capítulo 17 del evangelio según San Lucas está escrito: "El reino de Dios está en el hombre mismo". No en un solo hombre, ni en un grupo de hombres, ¡en todos los hombres! Y ¡vosotros! Vosotros, el pueblo tenéis el poder para crear la felicidad.

Vosotros el pueblo tenéis el poder para crear esa vida libre y espléndida...para hacer de esa vida una radiante aventura. Entonces, en nombre de la democracia, utilicemos ese poder...¡unámonos todos! Luchemos por un nuevo mundo, un mundo limpio que ofrezca a todos la posibilidad de trabajar, que dé a la juventud un porvenir y resguarde a los ancianos de la necesidad...  Combatamos por un mundo equilibrado...un mundo de ciencia en el que el Progreso lleve a todos a la felicidad.
Charlie Chaplin, El Gran Dictador, 1940

4 comentarios:

  1. Lastima que ningun dirigente político, social, o cualquiera que se etiquete y represente a algun organismo en el panorama actual, haga un discurso y lleve a la practica la décima parte de los argumentos de este discurso.
    Gracias Luengo por "despertarnos" los sentimientos.

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  2. Lo intento cada día. No siempre lo consigo, conste. Lo intento conmigo mismo también. No siempre lo consigo.
    Un abrazo muy fuerte

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    1. Bendito intento.
      OTRO MAS FUERTE.

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  3. ¡Que lástima que no lo llevemos a la práctica!

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