23 de enero de 2015

¿Colegios para homosexuales? Respeto, tolerancia y educación

¿Colegios para homosexuales? Respeto, tolerancia y educación
José Antonio Luengo



El mundo da muestras cada día de que merece la pena seguir ahí, esperanzados en que seremos capaces de hacerlo progresivamente mejor. Y nos da, asimismo, ejemplos de la sinrazón, el odio y la miseria que parece anidar en cada rincón de nuestro pobre corazón. El de cada uno y el de todos como uno solo. El que mueve el mundo cada día. Y lo asoma a abismos insondables, oscuros y pestilentes. Y lo sitúa, en ocasiones, ante la maravilla y el espectáculo de la superación, de la solidaridad, del apoyo incondicional entre sus miembros, de la mirada compartida. Del guiño cómplice, de la mano que levanta y sostiene al que lleva tiempo arrodillado, cansado y aturdido.

El modo en que el ser humano aborda el tema de la homosexualidad en el mundo es un buen ejemplo de la profunda fractura que divide la manera de mirar y tratar la diversidad en la orientación sexual. Un buen ejemplo de cómo podemos aceptar, escuchar, entender y acoger y, por el contrario, rechazar, excluir, perseguir o, incluso, asesinar…



Quienes vivimos la educación como una oportunidad, robusta e incontestable, para hacer de nuestro mundo un sitio mejor cada día, entendemos que es en ese espacio donde deben plantarse las semillas que habrán de permitir la germinación de actitudes y valores solidarios, asentados en la idea y práctica del respeto y la cercanía, la mano tendida y la escucha, el apoyo y la sana experiencia de andar juntos, colaborar, crecer juntos. La convivencia pacífica como camino y como objetivo. Como herramienta para aprehender el mundo que nos rodea y como norte a alcanzar, Y afianzar. Ese que debe guiar la experiencia cotidiana, nuestros pensamientos, el modo en que interpretamos lo diverso, lo complejo, lo distante de nuestro espacio. En corazón y en mente. Y hablar de educación, siempre y en estas líneas también, es hablar, claro, de lo que pasa en nuestras escuelas. Imprescindible, por supuesto.  No solo, pero sí imprescindible.

Nuestro país lleva tiempo trabajando para mejorar la respuesta a esta forma de diversidad. Y, seguro, con buenas intenciones. Sin embargo, creo que seguimos sin acertar. Y no porque falten guías y orientaciones de cómo puede abordarse. Incluso buenas prácticas de trabajo. Y seguimos sin acertar. Probablemente porque, desgraciadamente, la educación formal lucha cada vez con menos medios para reducir el efecto de las muchas enseñanzas que surgen de la experiencia social, de lo que se vive en las calles, de lo que se piensa, aunque no se diga, de lo que se siente, aunque no se exprese. De la evidente disonancia entre el mensaje y discurso oficial y lo que nutre aún la víscera, el atávico modo en que se interpreta la diferencia en este ámbito tan cargado de esencial vital. De la discrepancia entre el argumento intelectual y visible y el ancestral y recurrente rechazo, encastrado profundamente en el interior de nuestro entramado social. De lo que se dice, o no se dice, en cada casa, ante hechos o evidencias que debieran sacarnos a la calle y pelear por la dignidad de todos. De lo que se dice, casi sin decir, con las miradas. De los comentarios piadosos que esconden la mano que aleja. Que dice, sin decir. Que rechaza en la mirada. O en el silencio. O en el argumento banal. Pero la escuela debe estar ahí, abordando la diferencia, la diversidad, comprometiéndose con políticas inclusivas, reales y poderosos. Desde la óptica de los derechos humanos fundamentales que decimos, orgullosos, atender y respetar. Y proteger.

Los colectivos más cercanos a nuestra vida y mirada alertan desde hace tiempo del dolor y sufrimiento que se esconde detrás de incontables experiencias personales de adolescentes y jóvenes en el contexto de la educación reglada. No solo, pero aquí toca esto de modo especial.




Hace solo unos días hemos podido leer en la prensa la noticia de que el Reino Unido se plantea la apertura de un colegio para estudiantes lesbianas, gais, bisexuales y transgénero en Manchester en los próximos tres años. La noticia, cuando menos, sorprende. Y, a mi juicio, inquieta. Según hemos podido leer en la información que la desarrolla, al menos parece contar con cierto apoyo de movimientos LGTB del país. Aspecto este relevante. No creo que a ninguna administración se le ocurriese una idea de esta naturaleza sin contar con un mínimo acuerdo con las fuerzas sociales que sufren en sus carnes diariamente la inmundicia del rechazo, el insulto, la exclusión, el estigma. De la homofobia, en fin. Dicho esto, tengo, por supuesto, que manifestar prudencia en las apreciaciones y valoraciones sobre la idea señalada, sus justificaciones y objetivos esenciales.



No obstante, no me gusta la idea. Guetos y escondites no han supuesto nunca avance alguno en el desarrollo de políticas educativas y sociales. Especialmente en el momento que nos toca vivir, toca precisamente levantar la vista, erguirse. Y defender el derecho a la diversidad de opciones. Y exigir el desarrollo de prácticas educativas asentadas en la inclusión como principio fundamental. En el apoyo incondicional. En la mano tendida, la mirada atenta, la escucha presta. Un paso al frente para evitar el estigma (y su contagio), el dolor insufrible, el llanto permanente, la percepción de que no vale la pena luchar. Por nada.

El escenario tiene que situarse en la escuela, en nuestras aulas, trabajando con seriedad con proyectos de información y sensibilización. Trabajando con alumnado, claro, pero también con profesores y padres. Imprescindible. Trabajar en y desde la idea y práctica de la comunidad educativa. Hablamos de valores mágicos para ser y estar mejor en la vida. Herramientas poderosas de inteligencia emocional que han de hacernos mejores personas, atentas a la injusticia. Personas capaces de dar un paso al frente para defender sus derechos. Y los de aquéllos más vulnerables. El escenario no puede ser otro. Las aulas, los modelos de convivencia, los ejemplos de resolución de conflictos, la paz como indispensable esencia de las acciones. El respeto, la tolerancia y la defensa del que aparentemente menos tiene, o puede. Y esa es nuestra escuela. No otra diferente, encapsulada. Entiendo.






13 de diciembre de 2014

Jornadas sobre Ciudadanía Digital y Prevención del Ciberacoso


Extracto Conferencia José Antonio Luengo en Jornadas sobre Ciudadanía Digital y Prevención del Ciberacoso. Organizada por Pantallas Amigas, con la colaboración de Twitter y Red.es

http://www.ciudadaniaconectada.es/



10 de diciembre de 2014

Sobre el acoso escolar y sus consecuencias



Sobre el acoso escolar y sus consecuencias

Publicamos una entrada de José Antonio Luengo Latorre (psicológo y asesor técnico en materia de salud escolar dentro de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid) dentro de las reflexiones y el trabajo que Save the Children está realizando sobre cómo afecta la violencia a los niños y la protección que estos deben tener de cara a la aprobación de una posible ley integral. Desde este blog le queremos agradecer sinceramente su colaboración


Violencia porque sí? Hora 25, Cadena SER

Hora 25, Cadena SER, 4 de diciembre de 2014



Un análisis de la violencia que nos rodea: ¿el ser humano es violento por naturaleza? ¿somos una sociedad cada vez más violenta? ¿no somos capaces de erradicar la agresividad desde la infancia?



Min. 41:30-51:30

9 de diciembre de 2014

Macroencuesta europea sobre violencia contra las mujeres



La Agencia Europea de Derechos Humanos (FRA) ha realizado una macroencuesta sobre violencia contra las mujeres a nivel europeo. Este estudio responde a una petición de datos sobre este tema, realizada por el Parlamento Europeo, con el fin de tomar medidas para la erradicación de la violencia contra las mujeres en la Unión Europea (UE).

La necesidad de este extenso trabajo radica en que los datos oficiales sólo recogen los pocos casos en los que se presenta una denun­cia. Por consiguiente, las respuestas prácticas y en materia de políticas para abordar la violencia contra la mujer, no se basan en los números reales.

En este estudio se han realizado entrevistas personales a 42.000 mujeres en los 28 Estados miembros de la UE, con una media de 1.500 entrevistas por país. La selección de las encuestadas se hizo por muestreo aleato­rio. Los resultados son representativos de las experiencias y las opiniones de mujeres con edades entre los 18 y los 74 años, residentes en la UE.


4 de diciembre de 2014

Deporte y violencia. Dos no pelean si uno no quiere... El ejemplo de los padres

Dos no pelean si uno no quiere…
José Antonio Luengo



El ejemplo de  padres y madres como espectadores

La violencia existe entre nosotros. No solo en los telediarios o en los periódicos. Existe en nuestras vidas, a nuestro paso, casi a diario. La vemos y a veces la sentimos. En nuestras propias carnes. Está tan presente entre nosotros que, en ocasiones, tendemos a sentir que no es violencia. Nos hemos habituado a ella. Insultos, vejaciones, miradas de desprecio, mofas… Esto también es violencia. De la variedad más deleznable y agresiva. Se mete en nuestra mente y, claro, nos parece que no es nada. Es algo así como lo que hay. Y hemos de acostumbrarnos. Miramos o nos miran con ira cuando vamos en el coche, gritamos a quien consideramos que no está haciendo algo bien, pensando incluso que lo hace a propósito. Para incordiarnos. Lo hacemos o nos lo hacen. Comentarios hirientes, agresivos, malhumorados. Descalificaciones…
Sí, esto también es violencia. Y de la peor calaña. De la que parece que no es, que no existe. Que no pasa nada con ella, que no tiene consecuencias. Pero no es así. Y el mundo del fútbol es un escenario ideal para su germinación y desarrollo. Se despliega con una facilidad que asusta. Pero, claro, no pasa nada, dicen. Son cosas de este deporte. Que bobada más grande. Qué tontería, por favor. La violencia es una lacra que mina nuestra vida, la hace pesada, gris, fea, maloliente.

Insultos en la grada, al árbitro, a los jugadores del equipo contrario, a los aficionados que no son de los nuestros. Y nos reímos. Jubilosos. Somos unos valientes. ¡Que les den!, pensamos. O decimos. Y lo hacemos a las claras. Comentando la jugada luego mientras nos tomamos una cerveza con los nuestros. Y mientras, nuestros hijos, los que juegan, los niños que crecen mirándonos e imitándonos, observan el espectáculo. Sufriéndolo, más bien. Sorprendidos, algunos asustados. ¿O es que pensamos que niños de 10, 11 o 14 años han dejado de ser niños? Que se vayan curtiendo, dicen algunos.  ¿En qué artes? ¿En la ordinariez? ¿En el descaro hiriente?

A veces, solo a veces, el insulto y la ofensa son la antesala de la otra violencia, la física. Vuelan las descalificaciones, los recuerdos a las santas madres, los gestos ofensivos. Y con ellos, al final, se pasa a las manos. Allí, en la grada. O bajamos al campo. Es igual. ¿Qué más da que nuestros hijos estén en el campo y nos vean? Así aprenden… Pero ¿qué clase de hediondo ejemplo estamos dando? ¿Dónde queda la responsabilidad que como adultos, y, claro, como padres tenemos para con la educación de nuestros hijos? Lo que queda es el espectáculo lamentable, la degradante experiencia de ver a padres y madres, aficionados de dos equipos diferentes, dándose golpes, empujándose, agrediéndose. Con la mirada de odio marcada a fuego. Con la ira en cada célula de nuestro cuerpo. Manando como el pus en una herida infectada.

A veces pasa, más de lo que quisiéramos; en nuestros campos de juego, en nuestros campos de deporte. Al otro lado del campo, ya terminado el partido. En las gradas. O durante el mismo. O en el campo. O en ambos sitios. Los jugadores y, en ocasiones, la batalla de los adultos. La expresión de la violencia. Para nuestra vergüenza.

Todo tiene su impacto. Y asistiremos a sus consecuencias. Los resultados de estas cosas nunca son buenos. Nunca. Solo si reflexionamos, corregimos y pedimos perdón podremos subsanar algunas de las consecuencias negativas del ejemplo y la clase magistral impartida a nuestros hijos, o a los hijos de nuestros amigos. Mientras estos practican deporte… Podemos equivocarnos, pero reconozcamos el error y pidamos perdón. A los chicos en primer lugar.


La violencia debe ser erradicada de nuestra piel, de nuestro pensamiento. Antes de criticar con desprecio y superioridad lo que pasa o les pasa a otros. Porque dos no pelean si uno no quiere.

3 de diciembre de 2014

Proyecto ayudantes TIC, nuevos centros Curso 2014/15


Desarrollo del Proyecto de alumnos ayudantes TIC.





La previsión de IES y CC en los que se desarrollará el Proyecto en el presente curso: en torno a 23 centros, a los que habría que añadir los CEIPs implicados

Alcorcón: IES Parque de Lisboa, CC Alkor, Colegio Villalkor, IES El Pinar; CC Santísima Trinidad.
Fuenlabrada: IES Salvador Allende; IES Joaquín Araujo.
Getafe: IES Menéndez Pelayo
Leganés: IES Gabriel García Márquez
Móstoles: IES Los Rosales, IES Clara Campoamor, IES Gabriel Cisneros, IES Antonio de Nebrija, IES Manuela malasaña; IES Europa; IES Rayuela; CC Villa de Móstoles; CC Villa Europa.
Parla: IES Nicolás Copérnico
Pinto: CC Sagrada Familia; CC Calasanz; IES Vicente Aleixandre.
Valdemoro: Escuela C. Arzobispo Morcillo; faltan definir nuevos centros por Mesa Salud y Ayuntamiento.

Nota: Los CEIP implicados en el proyecto se estiman en torno a: 30; además de cursos de las etapas de EP de los Centros Concertados y Colegios Privados.


Objetivos generales del proyecto

Favorecer el debate en los centros educativos sobre el uso saludable de las TIC, sus riesgos e inconvenientes.

Analizar diferentes situaciones en las que el uso de las TIC se convierte en elemento de riesgo en situaciones de acoso.

Favorecer el desarrollo de actitudes de respeto, empatía y comportamiento prosocial entre el alumnado.

Potenciar en la comunidad educativa la capacidad de entender, controlar y autogestionar los propios comportamientos en los con­textos de interacción virtual.

Desarrollar procesos de información y sensibilización en grupos de diferente edad.

Desarrollar acciones educativas para la selección de alumnos ayudantes en TIC de segundo ciclo de ESO y formación en contenidos y valores relacionados con el uso y abuso de las TIC por menores de edad.

Definir y llevar a efecto acciones de formación del alumnado de ESO como alumnado ayudante en TIC para alumnos de tercer ciclo de educación primaria (y primer ciclo de la ESO, en su caso)

Implementar sesiones de información y sensibilización con alumnado de tercer ciclo de educación primaria con la participación expresa de alumnado de ESO como protagonistas activos del proceso.

Elaborar materiales para la información y sensibilización sobre los contenidos abordados para el desarrollo de posteriores propuestas formativas con alumnado de menor edad, padres y profesorado.

Definir el proyecto de intervención en el marco del desarrollo de buenas prácticas para su divulgación y extensión en red.



1 de diciembre de 2014

Revista Psicología Educativa

Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid

La Revista Psicología Educativa es una revista científico-profesional española, de carácter multidisciplinar, que promueve tanto la aportación teórica como la investigación experimental y profesional del psicólogo y profesiones afines en el ámbito educativo. Su objetivo es compartir temas de común interés en procesos cognitivos, afectivos y culturales en la adquisición de conocimiento, como en áreas de intervención e innovación educativa. Por ello invita a investigadores relacionados con el ámbito educativo (psicólogos, antropólogos, sociólogos, tecnólogos educativos, TCs) a educadores y orientadores en diversos ámbitos, a psicólogos educativos, a evaluadores, a técnicos de computación y tecnologías de la información aplicadas a la educación a enviar sus trabajos a esta revista. Psicología Educativa acepta manuscritos inéditos y originales de interés para los psicólogos y que sean una contribución al conocimiento correspondiente al ámbito de la Psicología de la Educación. Psicología Educativa publica principalmente en castellano, pero admite contribuciones originales en inglés.



28 de noviembre de 2014

IV Jornadas de Violencia de Género

Hospital Universitario Fundación Alcorcón
Detección y Prevención de la violencia en los adolescentes desde el Sistema Educativo
Alcorcón, 25 de Noviembre de 2014






26 de noviembre de 2014

Repercusión nacional de la Guía «Ciberbullying: prevenir y actuar»


La Guía «Ciberbullying: prevenir y actuar», editada el pasado mes de junio por el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid en colaboración con la Fundación Atresmedia, y cuyo autor es el psicólogo educativo y reconocido experto en este ámbito D. José Antonio Luengo, está teniendo una gran repercusión en los medios de comunicación y en numerosas entidades e instituciones locales, autonómicas y nacionales.