23 de abril de 2016

Acoso entre iguales (8): a vueltas con la planificación para la prevención de los centros educativos


José Antonio Luengo





Los centros educativos pueden y deben actuar para la promoción de la convivencia pacífica y la prevención del fenómeno del acoso entre iguales. Que recordemos, es violencia. Y maltrato. Una programación para la prevención del acoso entre iguales no es, precisamente, un escenario para la acción habitual en los planes y proyectos de nuestro centros. Detección e intervención son ahora, en este momento, las acciones que más ocupan las mentes y, claro, preocupan. Resolver cuanto antes y de la mejor manera posible. En alguna ocasión, cada vez más, observando la intervención en paralelo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Comportamientos tasados como delitos que son notificados en cumplimiento de nuestro ordenamiento jurídico. Todo ello sin perjuicio de las actuaciones para la resolución de las casos en el contexto de la intervención educativa, por supuesto. 

Pero hemos de prevenir. Y para ello es necesario dibujar una hoja de ruta clara, con elementos e ingredientes imprescindibles.

Es necesario explicar y exponer nuestro plan al alumnado. Lo que decimos y explicamos a nuestros alumnos sobre normas de convivencia, el tratamiento de la diferencia, la existencia y gestión de los conflictos y los comportamientos de acoso o maltrato entre iguales y el papel de los compañeros en los mismos debe cobrar valor. Porque es necesario insistir, con acciones explicativas y acciones globales y estables en el centro en la relevancia que se va a dar a la convivencia y en concreto a este tipo de situaciones que derivan o pueden derivar en acoso, maltrato o violencia entre los iguales.


Definir los tiempos y los espacios para explicar, dar a conocer y solicitar la participación y colaboración de todos los miembros de la comunidad educativa, y seleccionar adecuadamente los contenidos a trabajar y desarrollar es imprescindible. No todo está sobreentendido en la vida de los centros educativos. Hemos de hacer explícitos los mensajes sustantivos. Y hacer sostenida esta acción.


Es necesario comunicar nuestros planes al alumnado y al colectivo de padres y madres al inicio del curso escolar. Especialmente a los grupos que se incorporan nuevos al centro, en el caso de los institutos de educación secundaria y también en particular los últimos cursos de educación primaria. Comunicarles nuestras intenciones, proyectos y programas para mejorar la convivencia y prevenir y detectar e intervenir en su caso en situaciones de acoso o ciberacoso.


Y ha de hacerse en diferentes formatos, en sesiones específicas, como marco para la reflexión y sensibilización, y trabajando, por supuesto, desde la acción tutorial a lo largo del curso. Y el equipo directivo debe ser reconocido como el núcleo esencial de este recorrido. Y presentar a alumnado y padres a los agentes que van a colaborar en el trabajo para la prevención.


En el desarrollo de un programa para la prevención del acoso escolar es, asimismo, imprescindible encontrar las fórmulas y modelos para la participación efectiva, no solo del profesorado y singularmente de los tutores, sino también de padres y alumnado. Y habilitar, por tanto, estructuras funcionales integradas para el desarrollo de actividades específicas con su participación y, en el caso de los alumnos, protagonismo y proactividad.




Es necesario dibujar un escenario de acciones de acción tutorial, intensas especialmente en el primer cuatrimestre, si bien con continuidad a lo largo de todo el curso. Acciones en cada aula, de modo prioritario en los cursos de 6º de educación primaria y 1º y 2º de educación secundaria.

Las acciones para la información y formación del alumnado en materias como las que son de referencia son importantes; el objetivo, en cualquier caso, es conseguir la sensibilización suficiente en la comunidad educativa y específicamente en el alumnado en torno a valores ya señalados de implicación en la ayuda a los demás, empatía y defensa de los derechos y la dignidad de todos los compañeros y, por supuesto, de aquellos que susceptibles de vivir situaciones de rechazo, exclusión u otras formas de acoso.


Debe contarse, por tanto, con una temporalización detallada, con asignación de contenidos para la reflexión conjunta, con la participación activa de los orientadores de los centros, con agentes implicados en las diferentes actividades y con mecanismos y herramientas para la evaluación de los procesos y acciones desarrolladas.


El centro educativo debe pensar, asimismo, en acciones que permitan visibilizar las diferentes actividades diseñadas y desarrolladas, los contenidos tratados, y aquellos elementos que se considere de interés para mostrar y crear comunidad al respecto de lo trabajado. La planificación y ejecución de determinadas campañas específicas donde se divulguen actividades o resultados de las mismas ante la comunidad educativa y, por supuesto, la utilización de la página web (o blogs) de los centros pueden representar un adecuado escenario para el cumplimiento de este objetivo.


La idea para la elaboración de un programa para la prevención del acoso escolar debe prender en cada centro y, al abrigo de modelos, sugerencias, ejemplificaciones, culminar en un programa singular, propio, creado a partir de diferentes fórmulas y propuestas, pero dibujado en el contexto, con materiales propios, sinergias singulares. Y visible para otros centros, procurando la creación de redes y el intercambio de experiencias y, documentos y materiales. en este ámbito, tal como se ha expresado con anterioridad, la posibilidad de que institutos puedan colaborar con centros de infantil y primaria o que los grupos de la etapa de educación secundaria de centros concentrados y privados puedan representar el soporte esencial para la implementación de las acciones preventivas con el alumnado de menor edad.

4 comentarios:

  1. Me parece muy interesante y muy motivador par el alumnado, tanto para los ayudantes, como para los ayudados.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los alumnos se conocen y pueden prestarse ayuda unos a otros si se les dan herramientas a todos para que puedan utilizarlas....Hay que formar al profesorado en Liderazgo para que puedan y sepan gestionar todo esto.

      Eliminar
    2. Los alumnos se conocen y pueden prestarse ayuda unos a otros si se les dan herramientas a todos para que puedan utilizarlas....Hay que formar al profesorado en Liderazgo para que puedan y sepan gestionar todo esto.

      Eliminar
    3. Sin duda, Luz. es imprescindible formar. Y sensibilizar también.

      Eliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Seguidores